Se denomina evento adverso en salud a aquellos sucesos no intencionales que se presentan durante la atención en salud y que generan una afectación al paciente. Esta definición de evento adverso incluye situaciones que no están relacionadas con la enfermedad de base y que pueden originarse por fallas del sistema, condiciones de infraestructura o el actuar de los profesionales durante la atención.
Ejemplos de evento adverso en salud y su impacto en el profesional
Algunos ejemplos de eventos adversos frecuentes en las instituciones de salud incluyen infecciones asociadas a la atención, errores en la medicación, fallas durante procedimientos quirúrgicos o retrasos diagnósticos. Estas situaciones no solo afectan al paciente, sino que también generan una carga emocional significativa en el profesional involucrado.
Comprender los tipos de eventos adversos es fundamental para prevenirlos, reportarlos adecuadamente y fortalecer la seguridad del paciente.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen dos tipos de eventos adversos:
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) existen dos tipos:
Eventos adversos prevenibles:
Son aquellos incidentes que se hubieran podido evitar en las circunstancias particulares del caso, cumpliendo con los estándares del cuidado a tener en cuenta durante un momento determinado en la atención al paciente.
Eventos adversos no prevenibles:
Son aquellos eventos inevitables dado el estado actual de los conocimientos, los cuales pueden ocurrir incluso cumpliendo todos los protocolos de seguridad del paciente.
El último estudio IBEAS sobre la prevalencia del evento adverso en los hospitales de Latinoamérica confirmó que se relaciona con: una infección durante la estadía del paciente en la entidad de salud (nosocomial) en un 37,14%, algún procedimiento médico en un 28,69%, el cuidado del paciente en un 13,27%, el uso de medicamentos en un 8,23%, y por el diagnóstico en un 6,15%.
Estos resultados han demostrado que el evento adverso es una problemática global, debido a esto, las entidades de salud deben consolidar una cultura de seguridad que vele por los cuidados del paciente, involucrando a todo el personal que participa en la atención en salud: los profesionales y las ocupaciones en salud, las personas que se encargan de la gestión, los cargos administrativos y de funcionamiento de las instituciones y las autoridades sanitarias.

¿Cómo apoyar a los profesionales de la salud durante un evento adverso?
De acuerdo con la definición de Scott et al. citado en el artículo científico: el impacto que tienen los eventos adversos sobre los profesionales sanitarios de atención primaria y sus instituciones, publicado por la revista Atención Primaria de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria Española en 2016, los profesionales de la salud se convierten en la segunda víctima cuando se presenta un evento adverso.
Este escenario puede afectar y desestabilizar emocionalmente al personal de la salud. Debido a esto, el programa de intervención ForYou, desarrollado en el Hospital Clínico de la Universidad de Missouri, definió tres niveles para apoyar al Talento Humano en Salud durante esta situación:
Cuando ocurre un evento adverso, el profesional de la salud puede convertirse en la segunda víctima, enfrentando un impacto emocional relevante. Conocer cómo apoyar a la segunda víctima ante estas situaciones es clave para un acompañamiento adecuado y la recuperación de la confianza profesional.
Apoyo local:
Este nivel sugiere que un compañero del profesional entrenado con las habilidades necesarias para dar soporte, sea quien brinde un parte de tranquilidad y analice la situación para encontrar salidas funcionales y estratégicas.
Apoyo individual por pares:
Este segundo nivel sugiere que el apoyo debe provenir de profesionales entrenados para enfrentar el evento adverso o agentes de seguridad del paciente y gestión de riesgos. El objetivo es restaurar la integridad personal, encontrar soluciones y revitalizar el ámbito emocional del involucrado.
Red de derivación establecida y más especializada:
Si el profesional involucrado en el evento adverso continúa decayendo o presenta persistencia o intensificación de otros síntomas, lo recomendable es solicitar el apoyo de psicólogos o trabajadores sociales para realizar acompañamiento y orientar al servidor mientras supera su afectación emocional.
Estas acciones demuestran que las instituciones deben fortalecer una cultura de seguridad del paciente e implementar acciones para disminuir el riesgo de un evento adverso que involucren a todo el personal de salud

¿Qué debe hacer la entidad de salud cuando se presente un evento adverso?
Según la revista Elsevier, en su artículo “recomendaciones para la respuesta institucional a un evento adverso”, como política institucional es obligación de las Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud los siguientes puntos:
-
Establecer un entorno sanitario seguro que impulse la comunicación abierta, sincera y continuada, garantizando el respeto y cumplimiento de los derechos del paciente.
-
Desarrollar un plan para enfrentar los eventos adversos, definiendo procedimientos para evitar casos similares en un futuro.
-
Documentar de forma clara y accesible el plan de actuación, estipulando lo que debe hacer el profesional cuando se presente un evento adverso.
-
Integrar el plan en la cultura de calidad y seguridad del centro.
-
Garantizar la difusión del plan a toda la organización.
-
Promover un liderazgo positivo basado en valores éticos, transparencia en la gestión, integridad y prácticas correctas.
-
Promover el compromiso con la información abierta y sincera ante un evento adverso.
-
Educar y entrenar al personal sobre los métodos para afrontar el evento adverso.
-
Disponer de sistemas de notificación de incidentes y eventos adversos.
-
Proporcionar los medios para analizar y aprender de los eventos adversos notificados, estableciendo medidas funcionales para disminuir la probabilidad de recurrencia de los mismos.
-
Realizar una evaluación periódica del plan de actuación establecido.
Los eventos adversos pueden ocurrir en cualquier momento. Por tal motivo, las entidades deben estar preparadas para apoyar al profesional y brindar soluciones efectivas en pro del paciente, para cumplir con esto se debe disponer de:
-
Un plan de actuación o manejo para dar tratamiento a un evento adverso.
-
Un equipo de profesionales que puedan manejar la situación de forma inmediata y efectiva.
-
Un procedimiento de relevo del personal afectado y que no esté en la capacidad de prestar una asistencia adecuada después del evento.
-
Herramientas y personal de soporte psicológico para los profesionales implicados.
-
Un plan de comunicación de crisis para cuidar la imagen de la institución y de los profesionales ante la opinión pública.
¿Qué debe hacer el profesional de la salud después de un evento adverso?
Para los profesionales de la salud un evento adverso es una situación que le genera frustración, decepción y otros sentimientos que afectan su confianza y seguridad. Ante esto, es muy importante que el personal involucrado informe lo acontecido de forma voluntaria a la entidad que contrató sus servicios y a las entidades gubernamentales de vigilancia y control.
Cada institución debe definir la forma en la que se va a realizar el reporte y seguimiento de los eventos adversos que se presenten en sus instalaciones.
¿Te enfrentas a un evento adverso en tu ejercicio profesional? En la S.C.A.R.E. y Fepasde te acompañamos 24/7 con apoyo jurídico, emocional y profesional. Conoce cómo podemos ayudarte y actúa con respaldo.
También te puede interesar: 5 consejos útiles para superar el síndrome de Burnout en el área de la salud.
Preguntas frecuentes sobre el evento adverso en salud
¿Qué es un evento adverso en salud?
Un evento adverso es un suceso no intencional que ocurre durante la atención en salud y que causa daño al paciente, sin estar relacionado con su enfermedad de base.
¿Cuál es la diferencia entre un evento adverso prevenible y uno no prevenible?
El evento adverso prevenible puede evitarse cumpliendo protocolos y estándares de seguridad, mientras que el no prevenible ocurre aun cuando se siguen correctamente todas las guías clínicas.
¿Cuáles son algunos ejemplos de eventos adversos en salud?
Entre los ejemplos más comunes se encuentran infecciones nosocomiales, errores en la administración de medicamentos, fallas en procedimientos médicos y retrasos en el diagnóstico.
¿Qué debe hacer un profesional de la salud ante un evento adverso?
Debe reportar el evento de forma transparente, buscar apoyo institucional y emocional, y seguir los protocolos establecidos para proteger al paciente y su ejercicio profesional.



