Como bien sabemos, la historia clínica es el registro obligatorio de las condiciones de salud del paciente donde se documenta de forma integral y cronológica la información relacionada con la atención en salud. Este documento es la principal herramienta de comunicación entre los diferentes actores del sistema de salud.
Desde la Ley 1438 de 2011 se dispuso la implementación obligatoria de la historia clínica electrónica para reemplazar la historia clínica que tradicionalmente se diligenciaba a mano. Posteriormente, con la Ley 2015 de 2020, la evolución normativa en este tema se enfocó en la interoperabilidad, que implica la posibilidad de que todos los sistemas de información de salud puedan intercambiar datos, lo cual permitirá el acceso a la información de la atención recibida por el paciente en diferentes instituciones.
Este avance impulsa la transición de los registros físicos a un sistema de historia clínica digital, robusto, seguro y accesible desde cualquier institución que haga parte del ecosistema de salud.
Se dispuso desde la expedición de la mencionada Ley que existía un plazo de cinco años para tener el sistema unificado a nivel nacional. Para reglamentar y establecer los pasos de implementación, el Ministerio de Salud expidió la Resolución 866 de 2021 y el Plan de Adopción Territorial para la interoperabilidad de la historia clínica electrónica, donde se establecen los estándares y datos que deben adoptar en la historia clínica digital de ingreso y demás registros que conforman este sistema.
Los prestadores de servicios de salud que aún no cuenten con un sistema de historias clínicas electrónicas deben adoptar estas tecnologías, ya que el plazo vence este año.
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Implementar un sistema de historia clínica digital no solo es un requisito legal, sino que también ofrece múltiples ventajas:
En conclusión, la adopción de la historia clínica electrónica no es solo una obligación legal en Colombia, sino una oportunidad para fortalecer la calidad de la atención, mejorar la seguridad del paciente y optimizar los procesos clínicos y administrativos. Implementar un sistema de historias clínicas electrónicas garantiza no solo el cumplimiento de la normativa, sino también un salto hacia la transformación digital en el sector salud.